Ante el Arosa (1-2), el equipo logró empatar en el minuto 63 con un gol de Iago, que devolvía la igualdad al marcador tras el tanto inicial del conjunto visitante y premiaba el esfuerzo y la insistencia del Silva. A partir de ahí, los nuestros crecieron en el partido, llevaron la iniciativa durante muchos minutos y rozaron en varias acciones la remontada, mostrando carácter, ambición y fe hasta el final.
Cuando el empate parecía no hacer justicia a lo visto sobre el césped y el Silva buscaba el gol de la victoria, la pegada rival volvió a marcar la diferencia. En el minuto 90, Álex Seijo aprovechó una de las últimas acciones del encuentro para decantar el partido y dejar sin recompensa el gran trabajo del equipo.

